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TuSeguro.com - Ley de Murphy: 7 problemas más comunes que suceden al conducir
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Conducir es un acto que requiere conciencia. Hay que saber escuchar al vehículo y estar atento a la vía para poder evaluar lo mejor posible los imprevistos. Los problemas más comunes ocurren cuando menos los esperas y las primeras reacciones son clave para solucionarlos.

 

A continuación nuestra lista de imprevistos usuales (e incómodos), esos que te hacen pensar que eres víctima de la Ley de Murphy, posiblemente cuando estás más apurado, cansado o cuando tienes mil cosas que hacer.

 

Ley de Murphy 7 problemas más comunes que suceden al conducir

 

1. Problemas más comunes: Neumáticos sin aire

Si esto te sucede y el caucho aún posee algo de presión, debes dirigirte a la estación de servicios más cercana para revisarlo. La falta de presión puede responder al uso. Sin embargo, también puede tener algún clavo y es importante que lo repares, para evitar que siga perdiendo aire y eventualmente no puedas rodar.

 

Es común que por distracción o por circular por una vía en malas condiciones, se pinche una de las ruedas. Si esto ocurre, es importante que te detengas y cambies el neumático porque, de seguir rodando, podrías dañarlo aún más.

 

2. El vehículo no enciende

Te subes al auto, vas a tarde a una reunión o a llevar a los niños al colegio y ¡tu auto no enciende! ¿Por qué podría ser? Detente un momento y revisa el tablero, ¿Enciende alguna luz? Si no enciende, es posible se haya descargado la batería. En este caso debes buscar a alguien que esté dispuesto a auxiliar tu vehículo. Consulta con tu seguro si cuentas con un servicio de asistencia vial.

 

Otra posibilidad es que se te haya olvidado recargar combustible, lo cual sería un gran descuido, pues este es uno de los fluidos que necesita tu auto para funcionar. En este caso podrías necesitar una grúa, o empujón a la estación de servicio más cercana. Evita insistir en el encendido porque podrías empeorar la situación.

 

Si pareciera que va a encender, pero no sucede, también puede ser un problema de bujías. Lo mejor será llevarlo al taller porque podría sucederte nuevamente.

 

Finalmente, es posible que tu carro esté bloqueado si tienes un servicio satelital y alguien haya intentado previamente abrirlo para hurtarlo.

 

3. Caliente caliente

Otro de los problemas más comunes que pueden ocurrir cuando vas manejando, es que tu vehículo se recaliente. Generalmente esto sucede por falta de agua, por un problema con el radiador, desperfectos en el termostato o el electroventilador que no se da abasto con tanto calor; y suele suceder cuando enfrentas más tráfico de lo habitual. Si tu auto se recalienta es indicio de que algo no está funcionando bien. Detente y, por sobre todas las cosas, ten cuidado de no revisar el radiador hasta que este no se haya enfriado, de lo contrario podrías sufrir quemaduras considerables al tratar de resolver el problema con el motor caliente.

 

4. Fallas en la dirección hidráulica

Cuando manejas pueden presentarse fallas en la dirección hidráulica. Esto ocurre cuando no has hecho oportunamente el cambio de aceite y se dificulta mover la dirección. Si esto te sucede no entres en pánico, porque el auto no va dejar de andar; sólo te costará maniobrar un poco. Baja la velocidad, enciende las luces intermitentes e intenta pararte en el hombrillo. Lo ideal es que luego vayas inmediatamente a reponer el fluido.

 

5. Olor a quemado

A veces, cuando conducimos por una pendiente muy pronunciada, puedes comenzar a sentir un olor a quemado. Cuidado, quizás estás frenando en exceso y estás quemando los frenos. ¿Te ha sucedido? Cuando manejes en bajada intenta recortar con las velocidades y no mantener el freno pisado de forma constante.

 

6. Mal tiempo

El clima es siempre un factor determinante en tu desempeño como conductor y en el desempeño de tu auto. Aunque estés muy apurado, es importante que tomes conciencia sobre los riesgos de conducir en condiciones de clima adversas. En caso de mal tiempo, es oportuno que tengas conciencia del estado de los cauchos de tu vehículo, así sabrás con que cuentas al momento de un imprevisto. Debes estar alerta al volante y no ir muy rápido ni frenar bruscamente porque podrías perder el control. Hay muchas otras situaciones que podrías enfrentar con el mal tiempo, sigue nuestros consejos para conducir bajo lluvia o mal tiempo.

 

7. Fuga o bote

Si cuando vas a mover tu auto te das cuenta de que el pavimento debajo está mojado o manchado por alguna sustancia viscosa... ¡Cuidado!, puede ser una fuga de aceite del motor o de la dirección. También puede haber pérdida del refrigerante o de la liga de frenos. Inclusive, puede pasar que tengas un bote de gasolina. Si llegases a reconocer alguna mancha en el piso o sientes olor a combustible, lleva tu vehículo lo más pronto posible a tu mecánico de confianza.

 

¿Tienes alguna sugerencia para incluir en esta lista de problemas más comunes al conducir? ¡Cuéntanos tu experiencia con la Ley de Murphy aplicada al manejo!